PRINCIPIOS DOCTRINALES.
PROCLAMACIÓN.
La Iglesia del Dios Vivo Columna y Apoyo de la Verdad,
La Luz del Mundo, es la Restauración de la primitiva
Iglesia Cristiana, y como tal, anuncia las buenas nuevas
de Salvación al mundo entero. Fue constituida por
Jesucristo, nuestro fundamento y fundador. Conserva, en invariable
fidelidad a Dios, el Gobierno, el Evangelio, Doctrina, Oficios
Sagrados, así como las promesas celestiales, establecidas
y dadas por Jesucristo nuestro Salvador.
Admite como miembro de la misma a toda persona que, cumpliendo
con los requisitos de ingreso, se mantiene en sujeción
a la doctrina cristiana, sin distinción de raza,
sexo, nacionalidad, edad, situación económica,
nivel educativo, etcétera.
OBJETIVOS.
Dar a conocer a todos el mensaje de Salvación espiritual.
Contribuir, mediante el evangelio de Jesucristo, a la paz
entre los hombres y entre las naciones.
Reconciliar al hombre con Dios y con su prójimo,
infundiéndoles la esperanza de vida eterna, mediante
la sujeción a la doctrina cristiana.
Inculcar en toda persona el sentido de responsabilidad
personal, familiar, cívica y moral.
La Iglesia La Luz del Mundo establece tres tipos de principios
que rigen la vida de los miembros de la misma. Los religiosos,
los morales y los civiles. Estos principios son de carácter
orientativo y no contravienen ni violentan los derechos
inalienables de todo ser humano.
En lo Religioso.
CREEMOS en la existencia de Dios, único y universal,
según está establecido en el libro 1ª de
Reyes 8:23 «... no hay Dios como tú, ni arriba
en los cielos ni abajo en la tierra...»
CREEMOS en Jesucristo, Hijo de Dios y Salvador del mundo,
según el libro de Hechos 8:37 «... Creo que
Jesucristo es Hijo de Dios...»
CREEMOS como verdad que Jesucristo fue concebido por intervención
del Espíritu Santo en el seno de una virgen santa,
bienaventurada, cuyo nombre era María, según
lo establecido en el libro Lucas 1:28 al 35 «Y ahora,
concebirás en tu vientre, y darás a luz un
hijo, y llamarás su nombre Jesús...»
CREEMOS en la Santa Biblia como única y suficiente
regla de fe para la salvación del ser humano, según
lo establecido en Juan 5:39 y 2ª de Timoteo 3:16 «Toda
la Escritura es inspirada por Dios, y útil para
enseñar, para redargüir, para corregir, para
instruir justicia...»
CREEMOS en el amor de Dios para ser llamados Hijos de Él,
según lo establecido en 1ª Juan 3:1 «Mirad
cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos
llamados hijos de Dios...»
CREEMOS que la muerte de Jesucristo reivindica al hombre
con Dios, y que por ese sacrificio, el ser humano es aceptado
y agradable a Dios, según el libro de Juan 3:16: «De
tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo
unigénito...»
CREEMOS en la vocación de los Siervos de Dios,
enviados para manifestar la voluntad de Dios y la Salvación.
Hechos 13:47 «Te he puesto para luz de los gentiles...»
ACEPTAMOS el Bautismo en agua en el nombre de Jesucristo
para perdón de los pecados. Hechos 2:38 «Arrepeníos
y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de
Jesucristo...»
CREEMOS en el Bautismo del Espíritu Santo como
la confirmación que Dios da al hombre para el ingreso
al Reino de los Cielos. Juan 3:5 «Respondió Jesús:
De cierto, de cierto os digo, que el que el que no naciere...»
CREEMOS en el plan de Dios para salvación de todas
las naciones, puesto que Dios no hace acepción de
persona, raza, color, idioma, opinión política
o posición económica. 1a. Timoteo 2:4 «El
cual quiere que todos los hombres sean salvos...»
CREEMOS que la persuación, la convicción
y la razón son la más firme base de todo
credo y Fe. Hechos 26:28 «... por poco me persuades
a ser cristiano...»
CREEMOS que Jesucristo estableció una Iglesia,
para que aquellos que acepten su llamado, alcancen la salvación.
Juan 10:16 «... oirán su voz, y habrá un
rebaño y un pastor...»
PROCLAMAMOS la segunda venida de Cristo para recompensar
a cada uno según sus obras. Lucas 21:27 «Verán
al Hijo del Hombre viniendo con poder y gran Gloria...»
En lo Moral.
RECONOCEMOS el libre albedrío del hombre como principio
rector de su conducta.
ACEPTAMOS el diálogo sincero, honesto y abierto,
que a su vez desarrolla nuestro criterio y aptitudes.
CONSIDERAMOS el fanatismo e intolerancia religiosa como
limitantes del desarrollo de los países; en consecuencia,
abrimos nuestras puertas al conocimiento que erradique
la pobreza, ignorancia, vicios y fármaco dependencia.
CREEMOS en la ciencia como un don de Dios, cuyo conocimiento
debe servir a las más grandes causas de la humanidad,
favoreciendo el progreso y desarrollo de los países.
AFIRMAMOS que toda persona tiene derecho a la libertad
de pensamiento, por lo que puede elegir el credo religioso
de su agrado, sin que por ello sufra amenaza o lesión
alguna.
CONSIDERAMOS que las reglas antinaturales como imponer
determinado estado civil, despojo de bienes o atentar contra
la integridad familiar, es contrario a todo principio ético
- moral.
RESPETAMOS la no discriminación en el trato a los
creyentes, quienes gozan de los beneficios a que son merecedores
según las normas de nuestra Iglesia.
En lo Civil.
AFIRMAMOS que, en el ejercicio de nuestras garantías
constitucionales nos asiste el derecho a integrarnos en
el contexto general de la sociedad, al trabajo, salud y
la educación, sin discriminación, límite
o perjuicio alguno.
CREEMOS que los gobiernos son establecidos para impartir
justicia, castigando al que obra mal y protegiendo al que
hace bien, según lo establecido en Romanos 13:1-5 «Sométase
toda persona a las autoridades...»
ORAMOS por las autoridades porque es mandamiento de Dios
respetar toda institución humana, según lo
establecido en 1ª de Timoteo 2:1-3 «... que
se hagan oraciones ... por los están en eminencia».
ESTAMOS obligados como ciudadanos al cumplimiento de las
leyes de cada país, al respeto y promoción
de las culturas y símbolos patrios.
ACEPTAMOS el respeto por la vida como un designio divino.
En conclusión, nuestros principios se compendian
en el mandamiento bíblico: «Por lo demás...
todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo,
todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre;
si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto
pensad».
Tomado de http://www.lldm.org
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